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"La Vida empieza donde empieza la mirada" Amelie Nothomb


La maravillosa fotografía es de Peace Love Babies

El Nacimiento como Iniciación y Rito de Paso


El Nacimiento como Iniciación y Rito de Paso

Hace Menos de una semana que he vuelto de Glastonbury, hermoso y mágico lugar de poder de Inglaterra, donde he asistido a la formación de  BIRTHING FROM WITHIN (si hubiera alguna traducción que se le acercara, ésta podría ser ‘dando a luz desde el interior’). 

Siento profundamente que tomar parte en esta formación ha sido la pieza del puzzle que me faltaba tanto a nivel profesional como personal.  Algo muy poderoso se ha encajado y ha hecho girar un engranaje en mi interior para dar un paso más en mi evolución como mujer-madre  que acompaña (y a partir de ahora inspira) a otras madres y padres en su viaje de iniciación a la mater- paternidad.

Porque de eso es de lo que nos habla BFW, del nacimiento entendido como una iniciación y un rito de paso. De dar a luz con conciencia en nuestra cultura, no importa de qué manera se desarrolle el parto. De tomar la preparación al parto como un viaje de autodescubrimiento más que como un cúmulo de información. De acoger con todo nuestro ser lo desconocido como parte del acto de dar a luz. De tomar el embarazo, el parto y el posparto como experiencias íntimas de continuo aprendizaje. De acoger el dolor (que no el sufrimiento causado por la mente) como parte de ese viaje y de asumir que en el parto influyen cientos y miles de factores que no están en nuestras manos, que pertenecen a la esfera del Misterio.

BFW nos ofrece una preparación al parto basada en el fluir de la creatividad interna, en afinar nuestros sentidos, en la presencia, la respiración consciente, la conexión con lo ancestral, lo simbólico y lo arquetípico y la atención plena (mindfulness) para manejar el dolor del parto. 

El símbolo ancestral del laberinto es la metáfora que se utiliza para llegar allí donde las palabras no llegan: nombrar la experiencia más íntima que acompaña a todos los momentos de transición en la Vida, en este caso el parto y el posparto. A través de él, ya sea dibujándolo, trazándolo con el dedo o incluso caminándolo, nos vamos adentrando en el camino que nos conducirá hasta el momento de dar a luz, en el centro, lugar de nacimiento (el de un bebé, una madre y un padre),  muerte (del ego y la de la identidad como la conocíamos hasta el momento) y renacimiento.  Y a partir de ese centro iniciamos el viaje de retorno, con sus curvas y más curvas (nunca en línea recta) donde iremos integrando muy poco a poco todo lo vivido en el parto y todo lo que acompaña el posparto. Saldremos por la misma puerta y cruzaremos el mismo umbral pero nosotras no seremos las mismas.  Una vez fuera,  (pasados aproximandamente dos años) habremos completado nuestro viaje y si lo hemos vivido con plena conciencia estaremos preparados para ofrecer y poner nuestra historia al servicio de nuestra comunidad.

La filosofía de BFW bebe de las fuentes del Zen, la Arte Terapia, El Darse Cuenta, Jung, los símbolos ancestrales y lo enlaza con las preguntas enfocadas en la solución (solution focused questions) para que los padres encuentren por si mismos sus propias respuestas, para ello también toma la esencia del Coaching.  Lo tiene todo, o al menos yo resueno con todo lo que tiene.

Me siento muy afortunada de poder ofrecer una preparación al parto que yo la siento complementaria a cualquier otra preparación que hayas decidido realizar, pues ésta te ofrece de corazón, una experiencia de empoderamiento y crecimiento personal y espiritual.

Muy pronto… estad atentas a la Newsletter…haceros un regalo y no la dejéis pasar.
Con amor,
Mònica Manso
Barcelona 3 de Mayo 2013. 00.15h.

Sanando la relación con nuestra madre



Hace unos días me llegó de la mano de Sophia Style e Isabel Villanueva un artículo muy inspirador sobre la relación con nuestra madre y un camino para sananrla.  Decidimos traducir el artículo al español  ya que va muy en la línea del trabajo que hacemos en el espacio 'Un Lugar para madres'.  Os dejo con él: 
 
 “La Importancia de la Madre Interna, El Duelo por lo Imperfecto, el Encuentro con lo Incondicional.”

Autora: Bethany Webster

(artículo original en ingles publicado en Elephant Journal)

Si pensamos en nuestro desarrollo personal, la relación con nuestra madre sirve como patrón para la relación con nosotras mismas.

Como hijas, absorbimos de nuestra madre información sobre lo que sentía hacía ella misma, lo que sentía hacia nosotras, y lo que sentía hacia el mundo.

Aprendimos a tratarnos de la misma manera que nuestra madre se trató a ella misma.

Nuestra tarea como mujeres conscientes radica en transformar la madre interna dentro de nuestra psique creada a partir de nuestra madre biológica con sus limitaciones humanas en la madre que siempre necesitábamos y queríamos.

Podemos convertirnos en la madre que siempre queríamos –hacia nosotras mismas.

De esta manera, somos capaces de aceptar las limitaciones de nuestra madre externa, porque nuestra madre interna se convierte en la madre primaria con la que podemos contar, de formas en que quizás nunca hemos podido contar con nuestra madre externa.

Nuestra madre solo podía amarnos de la manera que podía amarse a ella misma.

En un momento dado, debemos enfrentar el hecho de que nuestra madre no pudo y no va a poder satisfacer nuestras necesidades de la manera que necesitábamos y queríamos. Esto significa pasar por un proceso de duelo. Un duelo por la forma en que tuvimos de compensar y sufrir la herida materna.

En el proceso de duelo, tenemos la oportunidad de darnos cuenta del hecho de que si nos sentimos amadas o abandonadas no fue por nuestra culpa. Sólo entonces podemos abandonar la lucha para demostrar nuestra valía en el mundo. En el proceso de duelo, también podemos tener compasión por nuestra madre y la carga que llevaba.

Al sanar tu madre interna, transformas tu vida más allá de lo que puedas imaginar.

Al confrontar este dolor, podemos darnos cuenta de que lo que pensábamos que era nuestro dolor es en realidad parte del dolor de nuestra madre que nosotras hemos llevado por amor. Ahora podemos elegir dejar esta carga. De esta manera, en lugar de atenuar nuestro sentimiento de culpa, podremos sentir la confianza en nuestros cuerpos y en nuestros corazones para así desarrollar un sentido de auténtica plenitud y amor propio.

Al convertirnos en la madre "suficientemente buena" para nosotras mismas, nos liberamos no sólo a nosotras mismas, sino también a todos aquellos que conforman nuestra vida.

Es un reto reconocer ante nosotras de que manera no fuimos amadas en nuestra relación con nuestra madre. Al recordar y ver lo cargada y abrumada que estaba pudimos pensar que éramos la fuente de su dolor. Esta "hija culpable" puede mantenernos estancadas. Una forma de liberar nuestra culpa es reconociendo la inocencia y legitimidad de nuestras necesidades infantiles. Es una forma de liberarnos de la vergüenza y bautizarnos a nosotras mismas en nuestra bondad y divinidad.

Una vez hemos atravesado el duelo por nosotras mismas, entonces podemos comenzar el duelo por nuestras madres y por todas las mujeres.

El duelo nos repone y nos fortalece.

Como mujeres, podemos sanar y darnos lo que nuestras madres no nos podían dar. Podemos convertirnos en nuestra propia fuente. El “dolor corporal” del colectivo femenino es sanado una a una. Y a medida que el dolor corporal femenino se cura, lo mismo ocurre con el dolor de la comunidad humana. Nuestra propia sanación no es sólo un regalo para nosotras mismas, también lo es para el mundo.

La herida de la madre es una gran oportunidad.

Conforme nos permitimos contactar con lo que se siente como un hambre antigua, inagotable para una madre inagotable, nos damos a luz a nosotras mismas en nuestra verdadera identidad – la matriz de luz- una fuente inagotable, desbordante de amor y abundancia que no depende de las circunstancias o condiciones. Entonces podemos vivir al servicio de lo que realmente somos- el amor mismo.

Bethany Webster es escritora y facilitadora y vive en el oeste de Massachusetts. Actualmente está trabajando en su primer libro, La matriz de luz: El poder de la Menstruación consciente. Facilita en colaboración un taller llamado “Sanando la herida de la madre” puedes visitar sus blogs en: http://womboflight.com y http://embraceofbeing.com.

Traducción al español por: Sophia Style, Mónica Manso e Isabel Villanueva

Mi Viaje de la mujer Cíclia



Barcelona, 21 de Abril 2013. 22.15h.

Este fin de semana he iniciado un gran viaje: participar en la I formación ‘ El Viaje de la mujer cíclica’ en Ca la Lluna, Girona.

Treinta mujeres nos hemos embarcado en la misma aventura:

* La de conectar con nuestra más profunda esencia y con la de nuestras ancestras.
* La de aprender de los ritmos del alma femenina y conocer los arquetipos en nos habitan mes a mes.
* La de entrar en nuestras profundidades más íntimas y ver las puerta de entrada al ínfinito. 

* La de conocer las plantas y sus propiedades curativas.
*La de saber de Diótima, Teresa de Jesús y Maria Zambrano como mujeres empoderadas y emprendedoras.
* La conocer la energía del cielo y la tierra través de nuestras manos y nuestro cuerpo.
* La de convertirnos en cazadoras y utilizar el maravilloso arte del arco.
* La de dar la bienvenida a la Menarquia a nuestra niña interior.
* La de una mujer que entierra una doncella de azúcar y miel.
* La de una crear una flor con muchos pétalos en cuyo centro está nuestra visión.
* La de reirnos porque acabamos constatando que nos encanta ir juntas al baño.
* La de ver que el mundo de los sentidos está contenido en una mandarina..
* La de susurrar nuestros sueños dentro de un huevo.
* La de adornar ensaladas con flores
* La de reverenciarnos las unas a las otras.
* La de ver el infinito en nuestra mirada.
* La de ‘custodiar los misterios de la sangre’.
* La de practicar la ‘Kinaaldá’ y conocer a 'Sheela Na Gig'.
* La de caminar por un laberinto.
* La de SER cuerpo
* La de…

Cada una de nosotras puede completar esta lista infinita y espiral con su propia semilla.

Os doy las gracias a todas y cada una por este fin de semana lleno de encuentros de almas, sonrisas y lágrimas, cantos y bailes, paseos y saltos, comida argentina y tiramisú… En especial a Carmen, Ana, Mònica, Ona, Núria y Gloria, quienes habéis tocado mi alma y me habéis permitido tocar la vuestra.

Y por supuesto a Sophia, Xenia y Núria que con su gran generosidad nos regalan cada instante y a Montse Català por su sabiduría de anciana y su espíritu de doncella.

Ya estoy deseando que llegue el próximo encuentro (de almas).
Hasta pronto hermanas,
Mònica Manso

El Buen amor en la pareja

Cuan importante es la relación de pareja... Para mi, es el trabajo de crecimiento personal más potente que hemos venido a hacer a este mundo.

Por ello hoy os dejo con el intersante artículo que la psicoterapeuta Ascensión Belart ha escrito en la revista Namaste  a propósito del libro 'El Buen amor en la pareja' de Joan Garriga  y con su resumen de las 12 reglas de oro para vivir en pareja:

1. Sin ti no podría vivir/ Sin ti también me iría bien. Somos dos adultos que nos sostenemos sobre nuestros propios pies, no dos niños buscando a sus padres. Sin ti también me iría bien, pero me alegra el corazón que sea contigo y que estemos juntos. “Sin ti no puedo vivir” es una afirmación que proviene de un niño, amor de pareja en versión infantil, no de un adulto. Una pareja sana se da entre adultos que han aprendido a sostener a sus niños interiores.
2. Te Quiero por ti mismo/ Te quiero por ti mismo…bueno, a pesar de ti mismo. Es un regalo enorme amar las sombras del otro, su ego, sus dificultades, y ser compasivos con ello, porque eso significa que somos capaces de reconocer al otro miembro de la relación en su realidad más sombreada. La pareja es un campo de crecimiento en el que se van limando las asperezas del ego gracias a que el amor compartido es capaz de soportarlas.
3. Hazme feliz/ Siento el deseo espontáneo de que seas feliz. La pareja no está pensada para darnos la felicidad, aunque si sabemos conjugar todas sus dimensiones experimentamos algo que se acerca a la dicha. Sentimos que pertenecemos a algo, que hemos creado una intimidad, un vínculo, y que construimos caminos de vida. La pareja proporciona intimidad, sexualidad, vinculación, crecimiento. Aprender a amar al otro como es, dejar atrás idealizaciones y acercarnos a lo real, a lo que es.
4. Quiero una pareja/ Mejor me preparo para ser pareja. El exceso de «yo» y de individualidad por encima del sentido del «nosotros» convierte la pareja en un campo increíble de libertad y al mismo tiempo nos expone a más y más soledad e incertidumbre. Las dos cosas al mismo tiempo. Si quieres tener pareja, trabaja en tu interior para encontrar tu propio tono y manera para ser compañero o compañera, y lo demás se te dará por añadidura.
5. Te lo doy todo/ Mejor te doy lo que me mantiene en el mismo rango que tu. La pareja es una relación de igualdad en la que hay que procurar que haya un intercambio de equilibro y justicia para preservar la paridad de rango. Dar mucho puede generar en el otro un sentimiento de deuda y empequeñecerlo. Mejor dar lo que el otro puede devolver de alguna manera, puesto que con el intercambio fértil crece la felicidad.
6. Dámelo todo/ Dame lo que tienes y eres, y yo puedo compensar para mantener mi dignidad. Cuando alguien en una relación lo pide todo del otro, debemos sospechar dos cosas: la primera, que esa persona es un niño y la segunda, que esa persona sin duda no va a tomar y apreciar lo que se le da, porque está anclada en un guión de insatisfacción que se nutre de demanda, la cual, aunque sea atendida, no se satisface. Mejor el intercambio positivo y gratificante al negativo e hiriente.
7. Ojala sea intenso  y emocional/ Ojala sea fácil. Algunas relaciones discurren con fluidez y facilidad, no chirrían. Son el resultado del encuentro de dos naturalezas que armonizan sin grandes desencajes. Otras veces, todo es difícil, a pesar del amor. Cuando una relación es intensa y emocional, a menudo llega a ser desvitalizante. De hecho las grandes turbulencias emocionales y los juegos psicológicos desgastantes y fatales tienen que ver con reminiscencias de heridas infantiles y viejos anhelos no colmados.
8. Lucho por el poder/ Cooperamos. Demasiados siglos de lucha y sufrimiento entre hombres y mujeres nos convocan a una reconciliación. Es maravilloso cuando en la pareja ambos sienten adentro, de verdad, de corazón, que no hay mejor ni peor, y que caminan juntos. No uno por arriba y otro por abajo, no uno por delante y otro por detrás. Cooperan. Son compañeros y amigos y hermanos y amantes y socios. Uno y uno son más que dos. En lo más profundo las mujeres se suelen sentir mejores que los hombres, pero las más inteligentes se encargan de que sus parejas no lo noten.
9. Yo pienso, tu sientes, y ante lo difícil sálvese quien pueda/ Reímos y lloramos juntos y juntos nos abrimos a la alegría y el dolor. Las parejas enfrentan en su proceso vital asuntos que en algún momento duelen: hijos que no vienen, abortos, muertes o enfermedades de seres queridos, vaivenes económicos y existenciales. Son asuntos que ponen a prueba la capacidad de aguante de la pareja, y que o bien la fortalecen o bien la derrumban y ponen en ella resentimientos y millas de distancia.
10. Que sea para siempre/ Que dure lo que dure Entrar en el amor de pareja significa también hacerse candidato al dolor de un posible final. Hoy en día se habla de monogamia secuencial, esto es de que, estadísticamente, cabe esperar que tengamos entre tres y cuatro parejas a lo largo de nuestra vida, con el consiguiente estrés y tránsitos emocionales complejos que ello conlleva. Cuando no hay un contrato institucional de por medio, tenemos una oportunidad de crear la pareja cada día, a nuestra manera y de vivir lo que nos permite. Si llega el final, aprendemos el lenguaje del dolor, la ligereza y el desapego, para luego volver de nuevo al carril del amor y de la vida.
11. Primero los padres o los hijos y luego tu/ Primero nosotros, antes que nuestras familias de origen y que nuestros hijos en común. Conviene saber que el amor se desarrolla mejor en universos de relación ordenados: que los padres sean padres y que los hijos sean hijos, que la pareja que se ha creado (que puede incluir a hijos de anteriores relaciones) tenga prioridad frente a parejas anteriores o frente a las familias de origen. Que el pasado sea honrado y labre un buen presente y un buen futuro. Algunas personas dan más importancia a los hijos en común que a la pareja, lo cual acaba creando malestar en todos. Al mismo tiempo, una pareja posterior debe saber que tiene más posibilidades de ocupar un buen lugar si asume que los hijos de su pareja estaban antes y respeta su prioridad.
12. Te conozco/ Cada día te veo y te reconozco de nuevo. Algunas parejas no se relacionan con la persona que tienen al lado, sino con las imágenes interiores que se han ido formando de esa persona a lo largo del tiempo. Viven en el pasado y se olvidan de actualizarse cada día. Para evitarlo, ayuda, y mucho, abrir la percepción a cada instante nuevo y no dar a la otra persona por supuesta. El otro se ilumina cuando le reconocemos y le descubrimos como nuevo, y de este modo también nosotros nos volvemos nuevos y jóvenes.



 
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